El Reino Unido podría convertirse en el próximo país en prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 años, en una iniciativa que busca reducir los efectos del uso excesivo y potencialmente dañino de internet en niños y adolescentes. La propuesta dio un paso clave esta semana tras ser aprobada en la Cámara
El Reino Unido podría convertirse en el próximo país en prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 años, en una iniciativa que busca reducir los efectos del uso excesivo y potencialmente dañino de internet en niños y adolescentes. La propuesta dio un paso clave esta semana tras ser aprobada en la Cámara de los Lores, siguiendo una ruta similar a la adoptada recientemente por Australia.
La enmienda, impulsada por la oposición conservadora e incorporada al Proyecto de Ley de Bienestar Infantil y Escuelas, fue respaldada por una amplia mayoría: 261 votos a favor y 150 en contra. Aunque el Gobierno del primer ministro Keir Starmer manifestó su rechazo al texto, el resultado reavivó el debate nacional sobre el impacto de las plataformas digitales en la salud mental y el desarrollo de los menores.
Consulta pública y control del “uso nocivo”
En paralelo al trámite legislativo, el Ejecutivo británico lanzó una consulta pública dirigida tanto a adultos como a jóvenes, con el propósito de evaluar medidas adicionales para mitigar el llamado “uso nocivo de internet”. Entre las opciones que se estudian están mayores restricciones al tratamiento de datos personales de menores y la eliminación de funciones consideradas adictivas, como el desplazamiento infinito de contenido.
El Gobierno sostiene que el fenómeno va más allá del simple acceso a redes sociales y que requiere una estrategia integral que combine regulación, educación digital y corresponsabilidad de las plataformas tecnológicas.
El precedente australiano
El debate británico se da en un contexto internacional marcado por la decisión de Australia de vetar el uso de redes sociales a menores de 16 años. La norma australiana, aprobada en noviembre de 2024 y en vigor desde diciembre, contempla sanciones severas para las empresas que no cumplan, con multas que pueden alcanzar los 50 millones de dólares australianos.
La regulación se aplica a plataformas como Facebook, Instagram, Threads, YouTube, TikTok, Snapchat, X, Reddit, Twitch y Kick. En respuesta, Meta anunció la eliminación de más de 540.000 cuentas de usuarios adolescentes en enero, como parte de su adaptación a la nueva legislación.
Varios ministros británicos tienen previsto visitar Australia para analizar los resultados prácticos de la medida y evaluar su posible aplicación en el Reino Unido, según reportes de la prensa financiera.
Otras restricciones en marcha
El Reino Unido ya ha comenzado a reforzar el control sobre el acceso de menores a ciertos contenidos en línea. Desde julio del año pasado, se implementaron sistemas obligatorios de verificación de edad para impedir que niños y adolescentes accedan a material pornográfico en internet.
A esto se suma una postura firme del Gobierno en el ámbito educativo. La secretaria de Educación, Bridget Phillipson, reiteró recientemente su apoyo a la prohibición del uso de teléfonos móviles en los colegios, al afirmar que estos dispositivos “no tienen cabida en las escuelas”.
Próximo paso legislativo
Tras su aprobación en la Cámara de los Lores, la enmienda deberá ser debatida en la Cámara de los Comunes. Si recibe el visto bueno, avanzará hacia su implementación, un proceso que en Australia tomó más de un año. En caso contrario, el texto regresará a la Cámara Alta para una nueva discusión.
Mientras tanto, desde el Ejecutivo insisten en que persisten inquietudes entre padres y cuidadores. La secretaria de Tecnología, Liz Kendall, señaló que, pese a los avances regulatorios, “las preocupaciones de las familias siguen siendo profundas”, lo que mantiene abierta la discusión sobre cómo equilibrar protección, libertad digital y responsabilidad de las plataformas.










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